
Hasta en Finlandia trae cola el clásico, claro que todo hay que decirlo, coincidía con el partido de hockey sobre hielo Finlandia-Bielorusia. A pesar de llegar puntualmente, tuve que esperar pacientemente más de 20 minutos a la cola. A mi entrada el resultado ya era 1-1. Ambiente espectacular en Sports Academy, un bar que te hace recordar las noches de fútbol en España.
Alegría entre los barcelonistas y resignación madridista ante la apisonadora catalana. Ambiente cordial no obstante entre los aficionados quizá esta vez facilitado por la abrumadora diferencia. Ayer hasta a los periodistas Marca les patinó el subconsciente y le asignaron más goles de la cuenta a un Barcelona que jugó de ensueño. Da gusto ver este fútbol.
